domingo, 22 de julio de 2018

Las ideas, hasta siempre

Las ideas decantan. Ya mucho tiempo pasó desde aquella primera entrada en el Bosque, la primera vez que caminaba estos lares, que me instalaba en esa cabaña en medio del bosque, donde después descubriera a los Goblins y sus árboles.
Las ideas decantan. Pero ya pasó tiempo desde que realmente viviera en este Bosque, de que apreciara este Silencio bosqueano, de que pudiera disfrutarlo como quise. Los tiempos cambian, las personas cambian, los Goblins tal vez no. El Bosque siempre será un hogar para este intento de persona adulta.
Las ideas decantan, como borra de café. Ahora, mis pasos están destinados a un camino que recién estoy comenzando a recorrer, con nuevos acompañantes, aprendizajes y desafíos. Y hoy sólo puedo despedirme. Siento que será un hasta siempre, aunque tal vez en algún momento tenga la necesidad de volver al Bosque a silenciar pensamientos, a convivir con los Goblins y esto se convierta en un hasta luego. De lo que sí estoy seguro es que mis últimas palabras serán muchas gracias.

viernes, 16 de febrero de 2018

De objetivos y yo

Hace años que no quiero pensar en objetivos, metas ni deseos. No hago planes ni organizo nada. Me quedo en el mismo lugar esperando que las cosas sucedan. Porque el nivel de error de mis planificaciones es insuperable. Cansado de no ser lo suficientemente capaz para no cumplir con algunos puntos en tiempo y forma.
Ahora, la coordinadora de cátedra, donde empecé a trabajar (todavía no es oficial, hasta no tener algún papel), nos pidió hacernos una lista de objetivos para este año.

(Dificultad de hacer una lista de objetivos)²

Pero, a pesar de mi reticencia a dichas listas —luego de varios fracasos consumados—, me siento a hacer el bendito en listado de cosas por cumplir este año. La primera es obvia, porque en unas semanas se cumple. Trato de continuar, y sólo voy 6 puntos.
Lo deprimente del asunto es que todos esos 6 puntos involucran lo académico-profesional. Ni un objetivo que hable de ganas de hacer o lograr algo. Ni uno bien personal.
¿Qué voy a hacer?¿Qué quiero hacer?
Realmente, no hay nada que sienta que pueda lograr en ese ámbito. Así que, queda nuevamente relegado. Una y otra vez. Y otra vez. Y... 

viernes, 24 de noviembre de 2017

Silencio de bosque

Silencios abrumadores llenan el bosque hace meses. Fríos y húmedos meses de otoño e invierno... y la primavera de estas tierras.
Los goblins preocupados por su amigo. El que no estuvo por tres meses en estas tierras. Pero siempre estuve aquí.
Meses más, de silencios campestres, de músicas, de voces. Meses de cumplir con mandatos vencidos hace años. Deberes por cumplir que mi cabeza pospuso por años. 
Los silencios se llenaron de jazz, rock y pop. De pianos, cellos, violas y violines. Y un poco de acordeón del Chango.
Hubo días buenos y semanas angustiosas. Tiempos de esperas por papeles urgentes, de quirófanos, de stents. Tiempos de alteración vivencial en estos lares. Tiempos... Tiempos que los goblins sabrán entender.
Pero también hubo helados y budines. Abrazos y sonrisas. Y alguna lágrima.
Pasaron horas, días, semanas, meses ya, de estar frente a este instrumento desarrollando lo último. Fueron días de hacer nuevas técnicas en algún laboratorio perdido fuera del Bosque. Muchos millares de segundos de música en oídos y palabras en dedos.
Y ahora quedará esperar...

viernes, 19 de mayo de 2017

Lebenslangerschicksalsschatz

Toda una vida buscando
Lebenslangerschicksalsschatz

No 
Beinaheleidenschaftsgegenstand


Quién sabe

martes, 31 de enero de 2017

Lectura interrumpida

Ese momento en que el libro que empezaste anoche y esta tarde te dispusiste a continuar, se ve interrumpido por un problema de encuadernación. Hojas repetidas en el sitio de otras hojas ausentes. Y te quedaste ahí, sentado, con una lluvia a tus espaldas, esperando saber cómo continuaban los diálogos en ese velorio, sobre ese muerto, sobre ese grupo de amigos, sobre el mendigo, sobre Calais... inconclusiones.
El Desfile Salvaje, Hugo Burel


Ya escribí a Penguin Random House de Uruguay —porque el libro es de edición Alfaguara Uruguay— a través de su web. Espero una respuesta rápida y, sobre todo, favorable, con las páginas perdidas de mi libro.
Y por lo pronto, tendré que elegir otro libro para entretenerme.

domingo, 22 de enero de 2017

Sin Sentido de lluvia

Lluvia de sequía
Ojos verdes
Esperados
Vientos de verano
Esperada
Truenos de silencios
Viajera 
Solitario
Geosmina por doquier
Frío y calor
Ansioso
Petricor, delicioso.

lunes, 9 de enero de 2017

Mis libros favoritos del 2016

Hace mucho tiempo no hablo de libros en el blog. (Hace mucho tiempo que no uso el blog apropiadamente, regularmente). Por eso, quería hacer un breve repaso por esos poquitos libros que permanecerán como los favoritos del 2016. Pero, primero introduzcamos los datos.
Ver My Year in Books en Goodreads.
Como se ve en la imagen, hubo tres libros que obtuvieron 5 estrellas:
  • The Hobbit, de JRRTolkien. Una aventura de fantasía épica suprema. Me sumergí esperando la aventura que me hicieron vivir las películas (más bien la primera y segunda). Sin embargo, esta vez fue sumamente diferente y sobradamente superior. Este libro tiene la particularidad para mí de ser el primer Tolkien que leo (lecturas que tenía retrasadas hace mucho, pero recién al comprar este libro en la Feria del Libro de Buenos Aires encaré firmemente), y es el primer libro que leo en inglés (los que ya he leído era compilaciones, así que no cuentan del todo) y me encantó el desafío.
  • Matar a un Ruiseñor, de Harper Lee. Un clásico del cual es complicado describir cómo te conectás con los personajes. Te indigna la sociedad de esa época, y te deja pensando que todavía hay mucho que avanzar. Te encanta Scout; pero a quien terminás adorando es al padre, Atticus. Ojalá el mundo tuviera más gente como él.
  • El Océano al Final del Camino, de Neil Gaiman. Una delicia de puro estilo Gaiman. Me encantó el personaje principal, y su relación con las Hempstock, sus vecinas. A mí el libro me habló mucho de los miedos de niño, y eso me estrujó. No sé, no puedo describirlo de forma certera; Gaiman tiene ese efecto. Eso, magia.

“There is nothing like looking, if you want to find something. You certainly usually find something, if you look, but it is not always quite the something you were after.” ― The HobbitJ.R.R. Tolkien,

lunes, 2 de enero de 2017

Ilusión

Recuerdo que de chico la época navideña me ponía alegre. Me encantaba ver los lugares decorados, ir al supermercado Norte y ver el Papá Noel inflable encima de la entrada principal. Me acuerdo de mi pinito personal, que no era más que una punta remanente, vieja y deslucida, que decoraba con todos los adornos viejos que se dejaron de usar desde que cambiamos el pino artificial por uno real. 
Recuerdo esperar ansioso la Navidad. Comer (a desgano) la comida típica (que siempre resulta fuera de temporada para el verano argentino). Esperar que las agujas estén en las doce de la noche. El brindis. Me emocionaba tanto que a veces terminaba con lágrimas. Después corría al living a poner al pequeño Jesús en el pesebre, por algunos años con casita hecha con mi hermana. Salir a la calle a ver los fuegos artificiales de prácticamente todo la ciudad (vista privilegiada por vivir en loma al pie de las sierras). Hacer el recorrido de saludo a los vecinos.
Volver a entrar. Encontrar los paquetes. Cuando estaba mi abuela, no podía faltar el sobre con plata. Se le iba la jubilación en sus nietos.
Ser feliz.

domingo, 1 de enero de 2017

A te

A te che sei l’unica al mondo
l’unica ragione 
per arrivare fino in fondo
ad ogni mio respiro
Il grandissmo Jovanotti

sábado, 31 de diciembre de 2016

#YearInSearch

Un buen video de Google que repasa parte de lo que dejó y llevó el 2016 en base a las búsquedas. Bueno sobre todo porque se nota que aún hay mucho por lo que luchar, por el amor y la paz.
Incluso aparece #NiUnaMenos.




Otro año más

Esperé la residencia
Escribí un paper y me lo aceptaron
Estuve de ayudante de mi hermana
Conocí a alguien personalmente
Fui a la Feria del Libro de Buenos Aires
Lo crucé a Golombek
Deseé...
Expuse en jornadas de investigación de la FCV-UBA
Creí que este año podría ser... Lei
Medí vellosidades, cientos
Leí, poco...
Dibujé, algo...
Abandoné el InkTober al día 18
Aprendía tinciones histológicas varias
Me arrepentí mucho...
Viajé más veces que el promedio anual
Alguien me dijo algo que no esperaba
Recibí propuestas, algunas que no se realizarán
Comí, tosí
Me callé más...
Sacheri me firmó el libro
...y retumbó
Fui a ver a Ballarini
Me odié...
Seguí esperando la residencia
Compré entradas para Los Ilustres, pero Liniers y Montt suspendieron
Jugué con mis sobrinos
Fui al cine un par de veces
Me consolé...
Me di por vencido, por enésima vez...
Pensé (en) mi vida cada día.
Pero, esta vez, definitivo.

sábado, 9 de julio de 2016

Bicentenario de la Independencia

INDEPENDENCIA ARGENTINA
9 DE JULIO 1816-2016

"¡Hasta cuándo esperamos declarar nuestra independencia!. ¿No le parece a usted una cosa bien ridícula, acuñar moneda, tener el pabellón y cucarda nacional y por último hacer la guerra al soberano de quien en el día se cree dependemos? ¿Qué nos falta más que decirlo? Por otra parte, ¿qué relaciones podremos emprender, cuando estamos a pupilo? [...] Ánimo, que para los hombres de coraje se han hecho las empresas. "
De carta de José de San Martín al diputado por Cuyo, Godoy Cruz.

¡Sigamos Independendientes!

sábado, 27 de febrero de 2016

Hecho Está

Salir...
No encontrar a nadie esperando afuera...
Caminar...
Hoy puede ser un gran día...
Ir a cargar la SUMO...
Caminar...
Plantéatelo así...
Subir al colectivo y pasar la tarjeta...
Sentarse...
Buscar los auriculares y conectarlos...
Abrir la música y reproducir The Lumineers...
Ir todo el camino entre sonrisas y nostalgias...
Alegrías y tristezas...
Felicidad de que el plan funcionara...
Dudas de haber hecho lo correcto...
Mirada nostálgica al golf, a la pasada...
Pensar...
Sonreír...
Cantar...
Like your dead sea...
Atajar lágrimas...
Aguantar las ganas de gritar...
No querer volver aún...
Bajarse en el centro...
Caminar sin rumbo...
The big parade...

Volver a casa...
No decir nada...

Ahora, esperar...
El lunes dirá.

miércoles, 28 de octubre de 2015

domingo, 20 de septiembre de 2015

Desaparecido Desahogo

Me dicen desaparecido
Me lo dicen porque hace tiempo que no saben de mí. Me lo dicen porque me dejaron una llamada perdida al celular (pero no era para saber de mí).
Me dicen desaparecido, cuando yo siempre estoy en el mismo lugar, en las mismas condiciones socio-geográficas (aunque no tanto las anímicas), igual de conectado.
Ellos son los que cambian, mudan, transforman, dejan. Yo siempre igual. Nada.
Me lo dicen porque no les escribo. Curiosamente ellos tampoco lo hacen. 
Me dicen desaparecido porque no saben nada de mí; curiosamente yo tampoco sé de ellos. Pero entre ellos se saben. Que se casa, que volcó en la ruta, que viajan, que hacen, que hablan, que ríen. 
Entonces, yo soy el "desaparecido".
A pesar de que sigo siendo el mismo. Sólo que ahora no me ven todo los días en la facultad y muchos menos me necesitan (que al fin y al cabo es el único momento en que se acuerdan que existo).

Cada vez entiendo menos a las personas.

jueves, 6 de agosto de 2015

El día que me volví Anfibio

La Comunidad Anfibia es una, digamos, red social blogeril de crónicas, creada por la Revista Anfibia (UNSAM) en respuesta a la penetración que logró en su tiempo de publicación. Anfibia siempre invitó a los lectores a participar, organiza talleres periodísticos, lleva adelante concursos. Hace unos meses la editorial de la UNSAM publicó el primer libro de Anfibia recopilando las mejores crónicas de la revista.
Pero fue por marzo o abril, más o menos, cuando Anfibia dio el gran paso hacia sus lectores escritores y creó la Comunidad Anfibia. En este espacio no sólo se puede leer, sino que  uno puede participar y vivir la experiencia de publicar.
Algo así fue lo que pasó.
Escribís un artículo. Lo releés. Cerrás el programa. Al día siguiente lo releés y corregís. A la noche te decidís y lo cargás a la plataforma. Por la tarde un mail te espera en tu casilla. Tomás, del equipo de Anfibia, te dice que está muy bueno y "se va a publicas hoy". ¡Sí, dice HOY! Te pedía alguna foto, pero no tenés. Entrás a Facebook y lo ves ahí, en el inicio, tu artículo. Le contestás a Tomás. Entrás a la Comunidad. Te quedás contento. Se lo mandás a dos amigas, Chule y Ro. Pero en tu casa nadie se entera.
Cuando la Comunidad abrió enseguida creé una cuenta y empecé a participar. Por junio mandé un texto que necesita algunas correcciones, pero desde el equipo aceptaron publicarlo, con fotos propias. Pero fue el 5 de agosto cuando oficialmente me convertí en un Anfibio publicado. El domingo pasado anoté en el cuaderno una idea y el lunes la redacté. El martes a la noche cargué el artículo y el miércoles estaba publicado. 
Los invito a leer "Exposiciones Raciales", por mí, para la Comunidad Anfibia, y a participar de la comunidad, por supuesto.

viernes, 17 de julio de 2015

martes, 23 de junio de 2015

De Clapton a La Vela

Abro Spotify. Pienso en darle una oportunidad al descubrir. Voy viendo las recomendaciones. Bajo. Bacilos. A saber el porqué aparecen allí entre recomendados para mí. Busco esa canción de Bacilos que me acuerdo. La escucho. La guardo.
Vuelvo al descubrir. Sigo bajando. Recomendados según artistas escuchados. Aparecen algunos conocidos.
De pronto, en recomendados por escuchar Pink Floyd, aparece Eric. Clapton Unplugged. E inmediatamente me remonto a las tardes de estudio.
Casa de Santiago. Cuartito de arriba. Él, Julieta y yo. Tantas materias. Miles de hojas. Millones de palabras. Centenares de horas entre estudio y risas. Y música. Eric Clapton fue una de las bandas sonoras recurrentes de esas tardes.
Pongo a reproducir el disco.
Lo dejo toda la tarde.
Repite.
Unas horas de Clapton.
Vuelvo al descubrir. Sigo bajando y encuentro otro recuerdo.
La Vela Puerca. Entro al perfil de artista. Busco el disco.
Comienza a reproducirse El Impulso y recuerdo.
Agustín. Mañanas y tardes. Horas de idas y vueltas. En el Ka negro. Con ese disco como música.
Lo dejo sonar.
De pronto, me encuentro extrañando.

viernes, 29 de mayo de 2015

En el auto

Vas en un auto. Tu crush está al lado tuyo. Una radio random suena. En un momento una canción que reza "abrázame, corazón" se escucha. Vos te quedás mirando por la ventanilla y pensando "¡Cómo quisiera eso!". El semáforo se pone verde. Arrancan. 
Ella tiene sueño, bosteza. Otro semáforo. Otra canción. Ella dice que es más conocida, pero remixada. Vos no llegás a captarla. Algunas risas. Cuadras y charlas.

Fin de camino. Después de un par de palabras, algunas risas, algunas "inocentes peleas", llegó el momento de saludarla. Te acercás. Y sólo podés pensar en "te comería la boca". Pero el beso va a su mejilla. Un poco incómodo, como siempre ha sido con ella.
Abrís la puerta y te bajás. Porque, claro, ella es la que tiene auto. Vos sos un sapo en el camino.
La saludás. Le decís "gracias, pero me seguís debiendo el viaje a Mendoza". Ella contesta reclamando los masajes, tus masajes. Llegan a un acuerdo entre risas. Saludás, cerrás la puerta y entrás.

Y te sentís un sapo.

miércoles, 27 de mayo de 2015

De tesina, exámenes y procrastinación

Me sentaría a pensar, investigar, diseñar o escribir la tesina de grado. Ese trabajo de, relativamente, pocas páginas que se necesita para obtener el título de grado que hace años persigo. Me sentaría sin quejarme, estaría nervioso pero con placer. No como el 99% de los alumnos de la carrera, que reniega y se quejan por hacer hacer una tesina, muchos cayendo en la repetición de temas para tener mucho procesado ya. Yo quisiera un tema original, que me pida trabajarlo.
Me sentaría... en condicional.
Si tan solo no tuviera antes que sentarme a estudiar para el examen más difícil de la carrera. Así lo siento. Si tan solo fuera el único examen por rendir. Pero sí es el único al que temo, más después de intentarlo una vez, más conociendo a los "profesores" (entre comillas porque no son verdaderos docentes -ni decentes personas-). Más sabiéndome en un oral.
Pero no puedo. No siento que pueda lograr superar este examen. No puedo ni sentarme a estudiar un par de horas. No puedo estudiar solo. No tengo ganas. No tengo fe. No... 
Procrastino. Una y otra vez. Cada lunes. Cada semana.

Mientras, con un par de exámenes por rendir, una residencia por cumplir y una tesina por escribir, me siento acá, en mi habitación, aburrido, solo, a pensar en lo que soy y en lo que no soy, en si logré algo y en lo que no logré, en tantas cosas y otras más, sin saber a dónde voy, sin saber qué hacer con esto, sin saber, nada más.