sábado, 9 de julio de 2016

Bicentenario de la Independencia

INDEPENDENCIA ARGENTINA
9 DE JULIO 1816-2016

"¡Hasta cuándo esperamos declarar nuestra independencia!. ¿No le parece a usted una cosa bien ridícula, acuñar moneda, tener el pabellón y cucarda nacional y por último hacer la guerra al soberano de quien en el día se cree dependemos? ¿Qué nos falta más que decirlo? Por otra parte, ¿qué relaciones podremos emprender, cuando estamos a pupilo? [...] Ánimo, que para los hombres de coraje se han hecho las empresas. "
De carta de José de San Martín al diputado por Cuyo, Godoy Cruz.

¡Sigamos Independendientes!

sábado, 27 de febrero de 2016

Hecho Está

Salir...
No encontrar a nadie esperando afuera...
Caminar...
Hoy puede ser un gran día...
Ir a cargar la SUMO...
Caminar...
Plantéatelo así...
Subir al colectivo y pasar la tarjeta...
Sentarse...
Buscar los auriculares y conectarlos...
Abrir la música y reproducir The Lumineers...
Ir todo el camino entre sonrisas y nostalgias...
Alegrías y tristezas...
Felicidad de que el plan funcionara...
Dudas de haber hecho lo correcto...
Mirada nostálgica al golf, a la pasada...
Pensar...
Sonreír...
Cantar...
Like your dead sea...
Atajar lágrimas...
Aguantar las ganas de gritar...
No querer volver aún...
Bajarse en el centro...
Caminar sin rumbo...
The big parade...

Volver a casa...
No decir nada...

Ahora, esperar...
El lunes dirá.

miércoles, 28 de octubre de 2015

domingo, 20 de septiembre de 2015

Desaparecido Desahogo

Me dicen desaparecido
Me lo dicen porque hace tiempo que no saben de mí. Me lo dicen porque me dejaron una llamada perdida al celular (pero no era para saber de mí).
Me dicen desaparecido, cuando yo siempre estoy en el mismo lugar, en las mismas condiciones socio-geográficas (aunque no tanto las anímicas), igual de conectado.
Ellos son los que cambian, mudan, transforman, dejan. Yo siempre igual. Nada.
Me lo dicen porque no les escribo. Curiosamente ellos tampoco lo hacen. 
Me dicen desaparecido porque no saben nada de mí; curiosamente yo tampoco sé de ellos. Pero entre ellos se saben. Que se casa, que volcó en la ruta, que viajan, que hacen, que hablan, que ríen. 
Entonces, yo soy el "desaparecido".
A pesar de que sigo siendo el mismo. Sólo que ahora no me ven todo los días en la facultad y muchos menos me necesitan (que al fin y al cabo es el único momento en que se acuerdan que existo).

Cada vez entiendo menos a las personas.